Andrew Bird, Apolo, 24/11/2009El martes pasado (24/11) un hombre pájaro ocupó la sala Apolo de Barcelona. Procedente de Chicago, este ser superior acababa su gira mundial en solitario.
Entradas agotadas y yo intentando pillar algo en la reventa, tuve suerte.
El hombre este, haciéndose llamar Andrew Bird, acompañado únicamente de su violín su guitarra sus pedales y un séquito de montadores muy graciosos, subió al escenario, se quitó el jersey, se descalzó, y empezó a silbar como un condenado.
Los primeros quince minutos fueron una “improvisada” introducción musical bastante sorprendente en la cual enseño sus cartas: dos pedales Line 6 D-4 (aquellos verdes) para loopear y un Boss Super-ocatve para los bajos (tened en cuenta que, aunque parezca que tiene una orquesta entera debajo el escenario escondida, el hombre utiliza un simple violín para hacer lo que hace). Después de eso llegó la primera canción: Natural disaster.
A partir de aquí la noche se convirtió en un show lleno de anécdotas y pallasadas por parte de Andrew y aplausos y gritos por parte del público. Una noche mágica dónde la simbiosis producida entre el silbido y el violín del hombre pájaro hipnotizó a todos los presentes.
Por lo tanto no me queda más que recomendar ferozmente a este increíble artista. Por su descomunal calidad y precisión musicales (aunque se pase el 80 % del concierto loopeando en ningún momento se descuadra ninguna de las numerosas pistas que están sonando al mismo tiempo), por su gran naturalidad encima del escenario y por su soltura elocuéncia y carisma.
Muy recomendable también para cualquier ornitólogo, lo pasará en grande!
Permitidme mencionar tambíen a la joven californiana Jesca Hoop, una invitada de lujo que presentaba su "Hunting my dress", folk loco (que lo llama ella) muy pero que muy tierno.